Recauchutado de neumáticos por cuenta propia
Hoy hablaremos sobre la autocubrición de neumáticos con clavos que tienen una base de goma, lo que permite literalmente atornillarlos en el dibujo del neumático.
Este tipo de cubrición es poco efectivo para los neumáticos de los vehículos ligeros. El motivo es que todos los neumáticos de invierno para vehículos ligeros están equipados con lamelas, pequeñas ranuras en los bloques para evacuar una capa fina de agua del área de contacto. Y los neumáticos con clavos tienen placas de goma maciza sin lamelas para una fijación segura de los clavos en el orificio destinado a ello.
En caso de que el neumático haya perdido parte de los clavos, la instalación de clavos de rosca contra la fricción en el lugar donde anteriormente se encontraba el clavo es imposible, ya que la capa maciza de goma en esta zona está dañada. Una instalación similar es inútil en la zona de las lamelas, ya que al clavo simplemente no hay nada a qué sujetarse de manera segura.
Los clavos contra la fricción de este tipo son efectivos cuando se instalan en maquinaria especial y neumáticos de carga, pero en los neumáticos de los vehículos ligeros son poco efectivos.
