Principios de conducción segura en la lluvia
Otoño es la época del año en la que, tradicionalmente, hay más precipitaciones en las carreteras. Conducir bajo la lluvia sigue requiriendo una atención especial por parte de los conductores. Hoy hablaremos sobre las reglas básicas para conducir en condiciones de lluvia.
Recuerda la distancia
No basta con mantener la distancia habitual, también debes aumentarla proporcionalmente a la intensidad de la lluvia. Las razones son bastante simples y todo el mundo las entiende, pero pocos las recuerdan. Cuanto más intensa es la lluvia, más agua hay en la carretera, y más larga es la distancia de frenado. También debes tratar de evitar la proximidad con vehículos que mantienen una distancia peligrosa detrás de ti. Es mejor dejar pasar ese vehículo y elegir un "vecino" de tráfico más seguro.
Reduce la velocidad
Debes ajustar la velocidad proporcionalmente a la intensidad de la lluvia y al grosor de la capa de agua en la carretera. Recuerda que el neumático solo frena y proporciona manejo en una superficie seca. El dibujo del neumático debe tener tiempo de secar el área de contacto antes de que el neumático entre en contacto con la superficie de la carretera. Al aumentar la velocidad, complicarás este proceso y, lo que es más importante, reducirás el área de contacto.
Controla la presión
Por supuesto, si la lluvia comienza repentinamente, no es el momento de ajustar la presión. Este consejo es más relevante si planeas un viaje largo en un día nublado. Ajusta los neumáticos según las recomendaciones para una carga completa del vehículo. Por lo general, esto significa aumentar la presión en 0,2-0,3 bar por encima de la norma habitual. Esta medida te ayudará a manejar mejor la formación de un "clín" de agua y reducirá la probabilidad de aquaplaning. Después del viaje, no olvides ajustar la presión a la recomendada.
No te detengas en los arcenes de tierra
Esto es especialmente importante cuando conduces por carreteras interurbanas. En este caso, debes elegir puntos de parada especializados o estaciones de servicio para detenerte. Esto es especialmente importante para vehículos con neumáticos desgastados más del 50%. Un arcén embarrado puede provocar una pérdida repentina de control y, como resultado, el vehículo puede terminar en una zanja. Incluso si esto no sucede, será difícil tomar suficiente velocidad desde un arcén de tierra para incorporarte de manera segura al tráfico. Y, por supuesto, es importante destacar que detenerse en un arcén de tierra simplemente hará que haya más barro en las carreteras.
Por supuesto, también debes recordar el estado de tus neumáticos. Los principales fabricantes, como PIRELLI y CONTINENTAL, recomiendan reemplazar los neumáticos cuando la profundidad del dibujo sea de 3 mm, sin esperar a que se alcance el indicador de desgaste de 1,6 mm, precisamente para reducir la probabilidad de situaciones peligrosas en la carretera en condiciones de lluvia.
