Cuando no son los neumáticos los que hacen ruido
¿Ruidosas tus llantas? Es una de las quejas más comunes sobre la calidad de las llantas. Pero ¿siempre son las llantas las culpables? ¿Es posible influir en el nivel de ruido que producen? Hoy intentaremos analizar las causas principales del ruido de las llantas.
Empezar con que el ruido de las llantas no es un defecto, sino un compromiso. El ruido no mata, pero las llantas desgastadas pueden ser un factor peligroso en la ocurrencia de accidentes de tráfico. Por lo tanto, vale la pena cambiar nuestra actitud hacia el ruido producido por las llantas.

Además, las llantas a menudo son acusadas injustamente. Con frecuencia, no son las llantas las que hacen ruido, sino el pavimento. La textura y el material del pavimento influyen en el ruido mucho más de lo que se suele pensar. Pero el principio es el mismo: cuanto más ruido, más seguridad. El pavimento de asfalto rugoso, apodado "caviar negro" por los trabajadores de la carretera, es uno de los más comunes, pero también uno de los más ruidosos. No hace falta comentar, al mirarlo, que es el que mejor maneja el agua. La superficie rugosa del asfalto de este tipo simplemente absorbe las lluvias ligeras y deja la mayor parte del pavimento en contacto con la llanta.
Cuando se cambian las llantas por nuevas, siempre es de esperar un cambio en las características. La tracción, la maniobrabilidad, el ruido del pavimento, el consumo de combustible. Todo desde cero. Pero es importante recordar que tanto las llantas de invierno como las de verano requieren un período de rodaje y que con el tiempo se vuelven más cómodas.
