Presión regulable en invierno
La presión en los neumáticos es uno de los factores más importantes para una explotación larga y sin problemas. En el momento del cambio de neumáticos de temporada, en un centro de neumáticos calificado, se inflarán los neumáticos hasta el valor recomendado, pero ¿qué pasa después? ¿Cómo se debe cuidar el neumático? Muchas personas dicen que la presión en los neumáticos solo debe verificarse en caso de fuertes heladas.
A pesar de que el neumático es hermético, todavía se produce una disminución natural de la presión. Hay varias razones para esto. Consideremos una de las más obvias: el cambio de temperatura del aire ambiente. Los conductores suelen cambiar los neumáticos de verano a los de invierno cuando la temperatura media diaria es de +7 °C. En los meses de invierno, la temperatura puede bajar a -20 °C. Cuando la temperatura disminuye, la densidad del aire cambia y ocupa un volumen menor. Cuando la temperatura cambia en 20 grados, la densidad aumenta aproximadamente un 8%. La presión puede disminuir entre 0,1 y 0,2 bares. La diferencia es pequeña, pero si no se verifica la presión en los neumáticos durante mucho tiempo, puede afectar las características del neumático. Al moverse con neumáticos con una presión por debajo de la normal, se sentirá la falta de estabilidad del vehículo, y reaccionará más lentamente a los giros del volante. Además, la tracción será peor, ya que disminuye la zona de contacto entre el neumático y la carretera.
El clima frío no es la única razón por la que la presión en los neumáticos puede disminuir. A pesar de que en el interior de los neumáticos hay una capa de sellado especial, la presión en los neumáticos disminuye durante la explotación. Además de la pérdida natural de aire, también hay fugas de aire en los lugares donde el neumático no se ajusta bien al aro del disco. Si, por ejemplo, el disco está sucio o tiene un revestimiento de pintura dañado. El aire también puede escapar a través de una válvula de baja calidad o dañada. Se recomienda inspeccionarla regularmente y reemplazarla, cuesta poco, pero es un detalle importante.
Por lo tanto, la presión debe verificarse no solo en caso de heladas, como se recomienda en Internet, sino también con una cierta regularidad. Busque y recuerde la presión recomendada para su vehículo. La información se puede encontrar en la etiqueta en el montante del cuerpo. Es una buena costumbre inspeccionar las ruedas cada vez que se inicia el movimiento y verificar la presión con un manómetro una vez al mes. Para ello, puede pasar por cualquier centro de neumáticos o una estación de servicio que tenga un servicio de inflado de neumáticos. La detección oportuna de una presión baja, en primer lugar, protegerá su neumático de una falla prematura, y también aumentará su seguridad.
