Lanzada por una de las mayores empresas de neumáticos de Europa, el neumático de verano para vehículos ligeros Belshina Bi-391 está diseñado, sobre todo, para vehículos ligeros compactos de producción nacional, ya que se produce en un solo tamaño: 155/70R13. La característica clave de este modelo es una combinación sin precedentes de precio y calidad, lo que le permite disfrutar de gran popularidad entre los propietarios de vehículos nacionales durante muchos años.
A pesar de su larga estancia en el mercado, el dibujo simétrico no direccional del perfil de este neumático sigue siendo relevante hoy en día, proporcionando un alto nivel de seguridad. El dibujo del perfil de este neumático consta de tres nervios longitudinales en la parte central, así como de dos zonas de hombro adyacentes. La excelente estabilidad direccional del neumático se debe, sobre todo, a la construcción rígida y unitaria del nervio longitudinal en el centro del perfil. También en la parte central del perfil de Belshina Bi-391 hay dos nervios longitudinales, que son esencialmente dos filas de bloques separados con forma cuadrada. Como todos los elementos del perfil están a una distancia mínima entre sí, este modelo tiene una gran área de contacto, lo que le proporciona un excelente agarre independientemente del modo de conducción. Además, esta solución técnica permitió reducir significativamente la resistencia a la rodadura, lo que tuvo un efecto muy beneficioso en los indicadores de economía de combustible. También es digno de mención el desgaste uniforme del perfil, lo que proporciona al neumático una larga vida útil.
Características principales de Belshina Bi-391
- una relación muy atractiva entre precio y calidad se logra gracias a la simplicidad y eficacia de las soluciones de diseño utilizadas;
- un agarre estable y fiable en diversas condiciones, gracias al diseño original del dibujo simétrico no direccional del perfil;
- excelentes indicadores de economía de combustible gracias a la reducción de la resistencia a la rodadura;
- una buena estabilidad direccional en todo el rango de velocidades se logra gracias al nervio central rígido.